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Una semana con dengue

Hace semanas, meses, que escucho hablar del temido dengue – un virus que se transmite vía mosquito de persona a persona. Los hechos básicos son: uno – no hay cura o medicina, hay que pasarlo. Dos – no hay vacuna o inmunidad. Tres – sigue extendiéndose, y cada vez más y más. Así, después de ver como mis compañeros sucumbían al mal uno a uno, en mi cabeza no rondaba el “si tengo dengue…” sino el “cuando tenga dengue…”.

Ahora ya tengo cuando. El 24 por la noche, un día antes de marcharme a Malasia de visa run, me subió la fiebre. No dije nada y me fui a dormir porque al día siguiente tenía que bucear y me dormí pensando que quizá me había dado demasiado sol (ojalá, pensaba). Sin embargo, todos nos sabemos al dedillo los síntomas del maldito virus indomable y a mí no me faltaba ni uno: dolor detrás de los ojos, dolor en las articulaciones, en la parte baja de la espalda, cansancio, falta de apetito y fiebre, bastante fiebre. 39º que no me abandonarían en casi ningún momento durante la siguiente semana.

Los dos primeros días fueron los peores. Daba igual la postura que adoptara porque el dolor no se marchaba y el calor más el viaje a Malasia no ayudaron a apaciguar el malestar. Sin embargo, ¿qué más da? Hay que pasarlo, y por mucho que me quejara no iba a irse antes. Man up, que dicen en inglés.

El resto de días fue a mejor, sin hambre pero sin dolor, solamente fiebre y debilidad. Y sin embargo, los análisis decidieron salir un poco peor y justo había vuelto de Malasia, me mandaron a Koh Samui a pasar una noche al hospital. Y vaya hospital. Público, del gobierno. Un hospital donde los familiares cambian sueros, bañan a los pacientes, les cambian las vendas… Un hospital donde no te hacen mucho caso. Menos mal que solo fue una noche (y nos seguimos quejando de la sanidad española, ¿verdad?).

El 6º día la fiebre desapareció, volví a tener hambre, me subieron las plaquetas y bang, así de rápido como había llegado, el dengue se fue dejando tras de si la certeza de que ahora soy inmune a uno de los 4 tipos que existen. Esperemos que los otros 3 estén de vacaciones durante mucho tiempo.

Gajes de vivir en el paraíso. Siete días más en seco y de vuelta al agua.

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Categories: Koh Tao, sick, Thailand | 2 Comments

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