New York

Comparaciones imposibles

Cuatro fotos de un mismo momento del día en cuatro lugares muy distintos entre si y diferentemente especiales. Capturas de un instante en el que el hombre se para para admirar la naturaleza, ese momento en que el día deja de ser día para dar paso a la noche, ese momento de cambio fugaz que tanto me gusta admirar.

Son Bou, Menorca

Son Bou, en mi isla de nacimiento. Como casi todas, una puesta de sol tranquila, cielo de verano sin nubes. El día parece morir para que la noche llegue. El día acepta el momento de su relevo plácidamente.

Coral Coast, Fiji

Costa sur de la isla principal de Fiji. Cielo de tormenta tropical sin que llegara nunca la lluvia. En Fiji los colores se pelean y se entremezclan, los fríos con los calientes, los del día con los de la noche. Existe ese momento en que se funden para ser uno solo.

Manhattan from Brooklyn, NYC

Desde mi barrio mirando hacia la jungla de asfalto. Contraste de un fenómeno de la naturaleza con un fenómeno del ser humano, la puesta de sol suave contra la agreste ciudad. La maravilla de una transición lenta, sin lucha, de una fusión agradable del día con el atardecer y luego con la noche.

Koh Tao, Thailand

Koh Tao, mi isla de adopción. Puestas de sol salvajes, a cada cual más espectacular. Con nubes, con sol, con luna, con mar. Naturaleza en su estado más puro. Instante de lucha en que el día parece batallar por quedarse y la noche empujar para llegar. El cielo tiene tendencia a encenderse, a volverse de fuego, a dejar con la boca abierta a todo aquel que esté mirando. Naturaleza contra naturaleza. Pasión.

Advertisements
Categories: Fiji, Koh Tao, Menorca, New York, viajes | 1 Comment

14 meses – Highlights en fotos

Un lugar  
Una persona
Un viaje
Una excursión
Mi foto favorita
Un sueño
Experiencia inesperada
Días duros
G train
Mi casa
Una rutina de fin de semana con gusto
Una visita

Categories: día a día, fotografía, New York, sueños hechos realidad | 1 Comment

Thank you, Brooklyn

Me siento en deuda con esta ciudad que me lo ha dado todo… No el país, no el estado, sino la ciudad. Brooklyn. Me ha dado bofetadas de perspectiva y me ha enseñado cosas que no habría podido aprender en ningún otro lugar. Me ha demostrado una vez más quien está ahí y quien no lo está. Me ha regalado autenticidad, realidad, vida y reciprocidad. Ha sido mi compañera de camino perfecta. Ha sido lo que necesitaba en mi vida y dudo que pueda pagarle de vuelta alguna vez.

Llegué sin saber muy bien donde me metía, ni si quería hacerlo. Llegué limitada por el dinero y por ideas preconcebidas. Llegué una noche fría, con nieve, batallando con los elementos. Llegué sin saber si este era el sitio al que quería llegar.

Pero lo era, vaya si lo era.

Adecuado, distinto, correcto, en crecimiento. Listo para darme una lección. O tres, o cuatro, o… Perfecto.

Y así fue. Aterrizar sin querer, abrir la mente, desear encajar. Finalmente hacerlo. Absorber enseñanzas, poner el corazón en el día a día. Llegar al punto en que soy la única persona que ha vivido en el bloque que tendrá una fiesta de despedida.

Sí, me parte el alma en pedacitos. Pero lo hago porque quiero… He observado, he luchado, me he llenado de todo lo que me da, he aprendido, he querido, he sobrevivido. He vivido. Y, sin embargo, ha llegado el momento de irme… Ha llegado el momento de no mirar atrás, de hacer como que no me importa lo de no volver a ver a toda esta gente. Ha llegado el momento de ser egoísta y pensar en mi, porque si no lo hiciera, no sé si me marcharía.
Ha llegado el momento de asumir que se cierra una etapa increíble que recordaré toda mi vida con una sonrisa inmensa… Esto ha sido el paraíso, ese lugar donde encajas y te sientes parte de un todo. Espero ser siempre consciente de ello y no olvidar todo lo que Brooklyn me ha enseñado.

Hoy, no me queda mucho por decir a parte de…

Gracias

A los que seguís ahí, a los que siempre lo haréis.
A los que estuvieron, pero se marcharon para dejar en su lugar un millón de recuerdos preciosos.
A los que saben que la lealtad es mi favorita y que sin ella es difícil tocarme el corazón.
A las visitas que han roto la rutina – Curro, Damià, Maties, Nito, Marc, Mateu, Martina, Sergio, Francina, Joan. Y de forma más especial, a José Ajero por un fin de semana NBA increíble y a David por la compañía veraniega constante.
A mi familia que me apoya aún cuando no me entiende del todo.
A la gente que es nueva en mi vida y aporta sensaciones distintas.
A cada persona que me inspira de un modo u otro.
A la música… por salvarme. Por volver a ser solo mía.
A Andrea por recordarme en momentos importantes y contactar conmigo de alguna manera.
A Alex por ser la presencia constante, la cordura a la que agarrarme.
A mi isla porque siempre es mi referencia y nunca dejará de serlo.
Al baloncesto. Por serlo todo. Por darmelo todo.
A Brooklyn. Por las escaleras de incendios. Por la luz dorada. Por la feria en la playa y los parques en cada esquina. Por el oxígeno. Por acogerme y hacerme sentir en casa. Por todo lo que he dicho y todo lo que me queda por decir. Por la perfección en la imperfección.

Y a mi… por dar el paso. Por no encerrarme, por convencerme de caminar sin pausa, por tener siempre presente que “todo pasa”. Por sentir que la gente tiene razón cuando dicen “Nay? She is the strongest girl I know”. Por no rendirme nunca.

Pero hoy, sobretodo, a Jacob y a Frankie por hacer que este sitio haya sido mi casa. Por ser sonrisas, lágrimas, abrazos, juegos, noches, días, anécdotas, estrellas, verdades, autenticidad, héroes. Por ser realidad fuera de la realidad que yo conocía. Por ser mi familia aquí. Por quererme sin condiciones. Os echaré mucho de menos…

A big chunk of my heart is always gonna be a Brooklynite and I’m proud of it.

Estoy lista para encontrarme con el siguiente desafío. Hola 17 de enero. Hola Fiji.

Categories: Bed-Stuy, Brooklyn, New York | 1 Comment

NY ink (2)

Viendo NY ink me he dado cuenta de cual es mi momento favorito del proceso de un tattoo. Es muy difícil elegir uno solo, pero creo poder afirmar que, si me tuviera que decantar por uno, elegiría la primera vez que te miras al espejo y ves esa nueva parte de tu esencia, esa pieza que te completa un poco más.

Es precioso ver en los demás ese momento mágico que he visto pocas veces y he sentido exactamente en 12 ocasiones. Es el sentimiento de darte cuenta de que lo que tenías en tu mente es lo que estás viendo reflejado. Es decir WOW y sonreír. Es no poder dejar de mirar esa tinta que ya forma parte de ti. Es cruzar la mirada con tu tatuador y sentirte infinitamente agradecido sin tener muy claro como expresarlo. Es adrenalina, sentirte bien, sentirte en paz. Es estar seguro de que ese tattoo es adecuado y maravillosamente perfecto. Ese tattoo eres tú.

Qué ganas tengo de mirarme en un espejo y ver una pieza nueva en mi cuerpo… Qué mono de tinta…

Y sí… han usado para el primer programa esos planos de mi copo de nieve que grabaron un tiempo atrás mezclados con algunas imágenes de New York. Sweet!!!

Categories: New York, tattoos | Leave a comment

Destino?

No me gusta desear suerte, ni que me la deseen. A los que trabajan duro no se les desea suerte: sólo éxitos. La suerte es para los indecisos, el éxito para los arriesgados.

I am the master of my fate,
I am the captain of my soul.
*William Ernest Henley*


Categories: 5 pointz, Myself, New York, Quotes | Leave a comment

La esencia de Brooklyn hecha persona

Frankie vive en un sótano sin electricidad y sin otra compañía que dos chinchillas y una botella de vodka a la que abrazar todas las noches. Me saca 15 años y ha visto cosas que me cuesta imaginar y me fascina escuchar. Aunque por otro lado, no sabe nada del mundo más allá de los límites del barrio. Él es el barrio, él es esa cita que dice “You can take the man out of Brooklyn, but you can’t take Brooklyn out of the man”.
No le gusta la gente, dice, porque te decepciona, te hace daño, te abandona. Y a pesar de ello, es una de las mejores personas que conozco. Se preocupa por todo el mundo y consigue, sin saber muy bien cómo, caer bien a todos – “everybody loves Frankie” nos gusta repetir sabiendo que es totalmente cierto.

Me cuesta hablar de él porque es imposible hacer justicia a cómo es basándome en los hechos prácticos, pero no quiero dejar la oportunidad de hacerlo ahora que estoy aquí. Quizá cuando me vaya se me olviden gradualmente esos ojos grises que sonríen pese al dolor…

Hace 20 años Frankie trabajaba en una compañía de construcción, se había prometido con la mujer de su vida y había comprado un brownstone en Dekalb Avenue en el corazón de Bed-Stuy. Hace 20 años su prometida murió atropellada por un conductor que se dio a la fuga y poco tiempo después él fue diagnosticado cáncer de pulmón pese a no haber fumado en su vida. Al tiempo se supo que la compañía en la que trabajaba utilizaba Asbestos y que eso fue la causa de su enfermedad.
Nunca quiso mudarse al brownstone de Dekalb porque no soportaba la idea de vivir solo en una casa que tenía que haber sido para dos y, al final, lo vendió para poder pagarse el tratamiento para curar su cáncer y los abogados del caso contra la empresa que le había hecho enfermar.

Su vida había empezado a cambiar, pero aún quedaba lo peor.

Por aquella época, su madre estaba saliendo con un hombre que la maltrataba. Él estaba cansado de ver como la única persona a la que dice querer tenía la cara llena de moratones y heridas y no hacía nada para remediarlo. Un día Frankie lo vio. Vio a ese hombre ponerle la mano encima a su madre y perdió los papeles. Le pegó tal paliza que nunca volvió a levantarse del suelo. Fue juzgado por asesinato y pasó tres años en la cárcel.
De esa parte de la historia no he sacado mucho en claro y no he querido preguntar más porque he visto como los ojos le cambian de color. Es hablar de esos años, de lo que ocurría ahí dentro y que su mirada se vuelva opaca, sin brillo. Es hablar de todo aquello y que saque el lobo que lleva dentro.
Los contactos que hizo ahí, lo que aprendió, la falta de trabajo al salir y la imposibilidad de encontrarlo por ser ex-convicto, las facturas que le quedaban por pagar… Todo se juntó e hizo que la linea que separa lo legal de lo ilegal sea una mancha borrosa en la vida de Frankie.

Ahora es el manitas del bloque, el que lo arregla todo, el que se encarga del mantenimiento, al que todos acudimos sin importar lo que sea que necesitamos. Pero también es el que vende hierba a pequeña escala, mueve drogas sin prescripción médica como la vicodina y vende aparatos robados. Sobrevive. Ghetto life.

Se ha curado del cáncer de pulmón y cuando salió de la cárcel pasó 8 años sobrio, pero sucumbió al alcohol de nuevo. Según él, es la única manera que tiene de poder dormir y de olvidar el dolor que aún siente cuando recuerda a su prometida. La mayoría de las botellas de vodka no llegan a su casa, las compra y se las bebe antes de haber vuelto. Mínimo una al día, a veces dos. Supongo que esa es la causa de su segundo cáncer, esta vez en el hígado, con el que convive desde hace 7 años. Crónico e incurable. Lleva 7 años con tal demonio y sin tratamiento alguno, solo se revisa de vez en cuando y le dicen que está estable.
Una noche me prometió tratar de no beber. No he visto algo tan terrible en mi vida. Temblores, frío a 35º, sudores repentinos, lágrimas. Y mucha, muchísima impotencia. Querer ayudar, querer hacer algo y saber que no puedes. Vi al hombre de la sonrisa eterna, quitarse la coraza y dejar de sonreír. Entonces entendí por qué sus noches son tan largas y pude rozar su dolor con la punta de mis dedos.

Pero siempre llega la mañana, y en cada una de ellas, sobrio o borracho (normalmente más cerca de lo segundo) Frankie tiene que ir a su programa para el control de la ira (anger management) al que lleva años asistiendo como parte de su condena por asesinato. Allí se junta con otros 40 hombres con problemas parecidos a los suyos y es raro el día que termina las 9 horas de clase sin que le hayan echado o le hayan esposado. Algunos días, la policía le escolta hasta casa y veo, con curiosidad, como se despiden de él con una sonrisa. A los polis también les gusta Frankie.

Con todo esto y algunas cosas más que dejo en el tintero… no puedo hacer menos que preguntarme qué habría ocurrido si su chica no hubiera sido atropellada, si él no hubiera enfermado por culpa de su trabajo, si su madre hubiera cortado con el hombre que la pegaba… Y con la respuesta que me doy, sé que las circunstancias han hecho de la vida de Frankie lo que es, pero no han cambiado su esencia. Él sigue siendo una persona con unas cualidades fascinantes: su facilidad para hacer reír a los demás, un corazón enorme que se preocupa por todos, la generosidad con la que regala su tiempo a los niños del bloque cuando le piden que salga a jugar con ellos, la necesidad extrema de hacer cosas bien para saldar su “deuda”, la sinceridad con la que contesta a cualquier pregunta, el niño que tiene dentro a pesar de todo lo ocurrido. Y esos ojos grises. Esos ojos que no deberían haber tenido que ver lo que han visto. Esos ojos que, pese a todo, sonríen la mayor parte del tiempo y me recuerdan cada vez que los miro que yo no tengo ni un solo problema.

He tenido suerte de haberle conocido. Su situación, sus historias, sus elecciones le dan otra perspectiva a mi vida. Y he tenido suerte también, porque si bien todos queremos a Frankie, él no deja entrar a todos en su vida. Somos unos pocos los que tenemos acceso a su realidad, “only those who truly care” dijo el otro día. Y me alegra que me cuente entre ellos.

Categories: Bed-Stuy, Brooklyn, New York | Leave a comment

Día de graffitis

Si me preguntáis qué es lo que más me gusta de NY diré Brooklyn, pero si me preguntáis por un lugar en concreto nombraré un sitio que no está en BK, sino en Queens – 5 pointz.

El inconfundible arte de Shiro
La meca de los graffiteros de todo el mundo me sigue sorprendiendo cada vez que me acerco a pasar un rato. Tanto si son tardes solitarias para fotografiar las piezas nuevas, como si son días enteros en los que me integro como una más entre los artistas que ese día trabajan en las paredes. A todos les gusta contar su historia, enseñar su blackbook, presumir de todos los países en los que han pintado, explicar la esencia de lo que será la pared que tienen enfrente… Hablar de su pasión, en definitiva. Y eso es algo que a mi siempre me fascina. 
Ellos preguntan sobre las fotos, les enseño alguna que tengo en la cámara y luego les paso el relevo. Callo y escucho. Por qué pintas? Con quién? Qué estás haciendo hoy? De dónde eres? A dónde vas?
Es un mundo (como todos) muy grande y muy pequeño a la vez. Los “writers”, como se llaman entre ellos, se conocen unos a otros, han pintado juntos o en los mismos eventos / lugares, tienen amistades en común y coinciden en gustos. A mi me encanta escuchar sus historias y darme cuenta de que hablo con alguien que conoce al tío con el que hablé el mes anterior.
Meres
Hoy he estado viendo al boss Meres trabajar en su master piece. El que será el graffiti más grande en la pared de honor, esa pared que solamente él ha pintado. Hacía más de un año que el Joker de Batman presidía el lugar desde esa misma pared. La vez anterior, Meres me contó que era el graffiti del que estaba más orgulloso y que por eso lo había dejado tanto tiempo, pero que era hora de cubrirlo y de hacerlo a lo grande. Lleva casi dos meses trabajando en la pieza que ya cubre al Joker. New York en llamas. Y para hacerlo aún más espectacular, se ha decidido a extenderla y pintar también el suelo. 
Meres es un tipo misterioso que no sonríe casi nunca y cuando lo hace solo le sale una mueca de medio lado que da más miedo que otra cosa. La piel de su cara está completamente manchada con tonos oscuros (no me he atrevido a preguntar por qué) y eso le da un acabado ideal al “personaje” – Meres One, The Boss at the Graffiti Mecca.
Por otro lado, esta semana es el décimo aniversario de Zulu Nation y muchos artistas de todo el mundo se han acercado a NY para las celebraciones y han aprovechado para pedir que les otorguen una pared en la que trabajar. Entre ellos, Shiro (Japón), para la que los compañeros no tienen más que alabanzas (hard worker, natural talent, sweet writer, unmistakable…). Había leído sobre ella, había visto vídeos y fotos de sus trabajos, y hoy he tenido la suerte de verla trabajar durante horas. 
Shiro
Como siempre, un placer enorme acercarme a 5 pointz. Como siempre, con la idea de tomar un par de fotos e irme. Como siempre, acabando por quedarme hasta la puesta de sol.
Mi historia con 5 pointz es una historia de amor a primera vista que no hace otra cosa más que crecer.
(Y pensar que el dueño quiere vender el edificio… Meres lo ha dicho hoy “either we get to make a museum or they gonna tear this down”. Save 5 pointz!)

Categories: 5 pointz, graffiti, New York | Leave a comment

NY ink

Para cada cosa mala, hay una cosa buena. A veces no vienen seguidas, pero hoy sí. 

8 de noviembre, 11 de la mañana. Llego a la tienda (a la aburrida de las dos) y ocurre algo tan malo, malísimo como que no funciona el wifi… Agagsbjreienenssxaargh! O me espera un día muy largo o los datos de este mes me van a durar nada y menos. Nada de leer noticias, blogs, tweets… y por no tener no tengo ni un periódico de papel de verdad.

Resignación y a por un café. Ya que me voy a aburrir, bajo por Wooster para dar más vuelta y tardar 7 minutos en vez de 5. Camino concentrada pensando en comprar un libro cuando de reojo veo el cartel nuevo del estudio de NY ink. Doy un par de pasos atrás y me quedo mirando.

“Hey, I see your wrists, would you like to appear on the intro for the show?”

Hell yeah.

Me preguntan por mis tattoos – dónde, cuando, cómo, por qué, quién – y me pierdo buceando en mis propias palabras. Dejo que mi pasión hable por mi y escucho con gran curiosidad las historias de los suyos. Me enseñan la tienda y me pica la piel. No dejo de pensar en Davide y en el tatuador de bamboo tailandés. Pienso que hoy me conformaría con ver tatuar, pero aún no tienen abierto al público.

Al final de la excursión y del momento confidencias de tinta, firmo el permiso y luego graban unos planos de mis muñecas mientras jugueteo con los auriculares del iPhone. También me piden que dé vueltas inútiles caminando por la acera de enfrente para capturar mis copos de nieve. Believe.

No me pueden prometer que lo saquen en el programa, pero la verdad es que me da igual. El momentazo de estar allí y ver el estudio y como lo preparan todo no me lo quita nadie.

Y así ha sido como la falta de wifi que me ha hecho pasar por el camino que no era, me ha traído suerte y una sonrisa que me ha durado todo el día 😀

Categories: New York, tattoos | Leave a comment

Serendipity

Look for something, find something else, and realize that what you’ve found is more suited to your needs than what you thought you were looking for.
Manhattan skyline under the Manhattan Bridge
A veces buscas algo y, sin querer, te encuentras con algo completamente distinto. Algo que no sabías que buscabas, que no sabías ni que existía. 
De cada día tengo más clara la respuesta a la pregunta que todo el mundo me hace: qué es lo que más te gusta de New York?
Brooklyn que como las mejores cosas me ocurrió sin querer, cuando me empeñaba en querer vivir en Manhattan. La suerte, el destino, Dios… Serendipity.
Categories: Brooklyn, Manhattan, New York | 2 Comments

Harlem, NY

Harlem by Neusallen

Harlem, a photo by Neusallen on Flickr.

*The most beautiful places ain’t always the ones highlighted on every guide*


Sorpresas que se esconden detrás de una esquina o justo al subir unas escaleras. Lugares que nunca imaginarías que están ahí y, sin embargo, son tan New York como lo pueden ser Times Square o el Empire State Building.

Rincones preciosos de una ciudad que poco a poco se me va escapando. En 3 meses me subo a mi avión, ese que me llevará a terminar la vuelta al mundo… y estos días empiezo a ser más y más consciente de algo que ya sabía: hay ciertas cosas que ya no podré hacer, sitios a los que no podré volver, gente que se quedará atrás… y lo echaré de menos.

Cada cosa tiene su lugar y su momento, y ahora estoy segura de que cuando me marche de aquí no me quedará otra que decir que esta etapa ha sido maravillosamente impresionante.

Tres meses… 🙂

Alex tiene razón, da cierta sensación a calle “pirata” por algún motivo que no alcanzo a comprender.
 

Categories: Manhattan, New York | 1 Comment

Create a free website or blog at WordPress.com.